Tamara

Sobre mí

Tengo una Maestría en Psicología, soy coach certificada por la ICF y —sobre todo— soy mamá. También soy inmigrante.

Mudarme de Argentina a Estados Unidos cambió la forma en que veo la familia, la crianza y lo que significa criar entre culturas. Ser madre hizo que la crianza fuera aún más personal. Fue hermoso, abrumador, confuso y a veces contradictorio. Me llevó a cuestionar lo que creía saber sobre la infancia, a revisar mis supuestos, a navegar diferencias en la crianza y a aprender —una y otra vez— sobre emociones, conexión y regulación.

Mi recorrido profesional comenzó en Argentina, donde me recibí de Psicología en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Durante más de 20 años trabajé con infancias, adolescentes y familias en contextos clínicos, educativos y escolares.

Acompañé infancias con desafíos de aprendizaje y emocionales, colaboré con escuelas y familias, y trabajé con personas con TDAH, autismo, síndrome de Down y otras diferencias del desarrollo y el aprendizaje. También fundé y codirigí Aprentia, una institución de apoyo académico y escolar para estudiantes con dificultades de aprendizaje.

Después de mudarme a Estados Unidos, seguí trabajando con familias, profundizando el foco en TDAH y el acompañamiento. Trabajando en El Futuro (organización sin fines de lucro) desarrollé el programa de TDAH desde cero, creando recursos y proyectos para niños, jóvenes y familias. También me certifiqué como coach internacional a través de la ICF y continúo trabajando con El Futuro como consultora.

Todas estas experiencias —psicología, educación, coaching, maternidad y mi propio camino como inmigrante— dieron forma a cómo entiendo la crianza y a cómo trabajo con las familias.

Mi enfoque en el coaching para familias

Para mí, el coaching con familias es un espacio para pausar, pensar juntos y mirar lo que ocurre con curiosidad.

Se trata de observar de cerca las estrategias que ya estás usando: ¿Cuáles ayudan? ¿Cuáles vale la pena continuar? ¿Y cuáles quizás hay que reconsiderar?

En equipo construimos estrategias que tengan sentido para tu familia y tu realidad: estrategias que realmente puedan entrar en tus rutinas, tus posibilidades y tu vida cotidiana.

Ya probaste muchas cosas. Ya lograste mucho. Y el esfuerzo que ponés en entender a tu hijo o hija y mejorar las cosas importa.

A veces, el paso más difícil es reconocer que algo no está funcionando… y decidir que querés cambiarlo.

Si estás acá, quizás ya estás haciendo algo importante: disponerte a pausar, reflexionar y buscar otra forma de avanzar.

Ahí es donde puede empezar el cambio.

No tenés que resolverlo en soledad.